8 sept. 2011

De triángulos amorosos y otros tópicos


Últimamente, y por culpa de ciertas reseñas, está siendo un tema recurrente, y que me preocupa, referirme a los tópicos que se repiten una y otra vez en las novelas juveniles actuales, ya sean de género fantástico, de ciencia ficción o paranormal.

¿Qué está pasando con las tendencias juveniles? ¿Se trata de una moda? Yo diría que por suerte así es, o al menos eso espero porque ya me empiezo a cansar de leer siempre lo mismo con diferente el envoltorio.
Confieso que hasta hace relativamente poco no era muy dada a leer las novedades literarias. Este interés surgió cuando me embarqué en la aventura bloguera, gran fuente de información, y por supuesto de ese afán de compartir mis lecturas con los demás y poder opinar en grupo de ciertas obras. Pero me estoy planteando seriamente volver a mis hábitos de antes, bastante sanos y más satisfactorios, al menos hasta que pase la oleada. Comprar libros a ciegas a veces da muy buenos resultados, así he conocido a autores y novelas magníficas de las que casi ni se habla.

Y es que los tópicos a los que me refiero están en muchas novelas juveniles (y hasta no tan juveniles), e incluso en algunas tan buenas como Los juegos del hambre. Ahora siempre me sucede que cuando abro un libro y lo primero que leo es “Fulanita tenía 16 años”, ya empiezo a pensar “Pues apaga y vámonos”.
Si algo tiene este tipo de literatura es su flexibilidad y la cantidad de posibilidades que tenemos los escritores a la hora de plantear las historias. Por eso no comprendo cómo es posible que todos (o la gran mayoría) se dejen arrastrar por lo que parece la fórmula para atraer a cierto público. Evidentemente yo no lo veo así. Soy de ideas fijas y pienso que si una historia es buena tiene valor por sí misma sin tener que seguir las tendencias. Pero es posible, que a falta de una buena propuesta, las editoriales o autores lo adornen con lo que más vende ahora mismo. Los triángulos amorosos o la caza del amor verdadero.

Supongo que no hace ni falta que diga a qué me refiero, pero por si acaso lo desgranaré para los despistados:
Chica de 16 años conoce a chico fabuloso y perfecto, que en realidad es un auténtico imbécil pero que a las lectoras por lo general les encanta porque es el ideal de muchas (siento deciros que estos hombres no existen, los de verdad todos traen alguna tara). Cuando se conocen a ella le cae mal pero a pesar de todo acaba rendida a sus encantos. También hay otro chico, más normalito y no tan guapo, que adora a la chica a pesar de que es tonta y no se entera de nada, y que aunque sabe que la chica se muere por el guaperas a él no le importa porque es un sufridor nato y pase lo que pase no desistirá ni la abandonará. Luego llegan las dudas, de si quiero a este o si quiero al otro, y la pobre chica de 16 años vive en una encrucijada constante mientras es perseguida por demonios, vampiros o por una nube tóxica.

¿Para cuándo un personaje que sepa realmente lo que quiere? ¿Para cuándo un personaje que tenga las cosas claras y que sean las circunstancias las que añadan ese factor que impida la relación? ¿Tan difícil es imaginar otra cosa?
El hecho de que todos los protagonistas sean adolescentes lo puedo llegar a entender, ya que es el target de edades a las que va dirigido este género, aunque creo que son un modelo con pocas posibilidades de independencia, ya que para ser un poco fieles a la realidad los adolescentes de 16 años viven todavía con sus padres, con sus normas, y van al instituto. Una vez leí una historia en la que el protagonista era un gato ¡y está genial!

Al tema se le puede sacar más punta, como es lógico, pero lo dejo aquí para que vosotros podáis opinar y dar vuestros puntos de vista como lectores. ¿Estáis tan hartos como yo de leer siempre la misma historia con los mismos personajes aunque se llamen de otra forma? ¿O por el contrario os encantan este tipo de historias y podríais leerlas una y otra vez sin cansaros?

Opinen, que es gratis.

13 comentarios:

  1. Yo tengo un doble punto de vista en este asunto XD.

    Confieso que soy fan de muchos tópicos, el género paranormal me apasiona y puedo leer obras cortadas bajo el mismo patrón sin problema alguno. Me gusta, ¿qué le voy a hacer?

    Pero reconozco claramente que, dentro de los tópicos, hay ciertas pautas que creo que se deberían mejorar en literatura juvenil. Y sobre todo porque el lector de 16 años no va a leerlo con la misma perspectiva del lector de 25 y a veces creo que hay que tener 25 para leer ciertas cosas (Salvando las distancias, eso siempre porque el mundo está lleno de excepciones). No sé si me estoy explicando... Trabajo con niños y con adolescentes y a veces veo pautas conductuales muy similares a lo que leen o ven en televisión que a veces son problemáticas (y no porque no piensen o no sean suficientemente maduros. Imitamos lo que vemos porque somos seres sociales, aunque sea de forma inconsciente, pero acabamos siendo como aprendemos que se debe ser)

    Uno de los tópicos que a mí más me preocupa es ese prototipo de chica necesitada de un salvador (por muy dura que sea, siempre necesita la ayuda de un tío que se desvive por ella) bellas y hermosas sin excepción y con una actitud melindrosa en demasiadas ocasiones. Además, creo que son demasiado "racionales" en algunas ocasiones y demasiado "niñas" en otras. La revolución hormonal no tiene que ver solo con eso, ¿dónde está el despertar sexual, los deseos más carnales? ¿y las respuestas de ira o rabia para las que nuestro organismo nos prepara? No solo los chicos son impulsivos y violentos (verbal o físicamente hablando).

    Tanto control emocional no es bueno, y lo sé porque lo veo y cuando se canaliza de algún modo (no violento, por supuesto) los ataques de ansiedad desaparecen... Nadie es perfecto y no creo que esté bien convertir en diosas a las protagonistas.

    ¿Y qué quiero decir con esto? Que si eligen ciertas edades para que los lectores se identifiquen no deben desarrollar a los personajes con conductas impropias (a veces tengo la sensación de que alguna de ellas se va a poner a cocinar tartas de moras mientras su novio salva al mundo, de nuevo)

    Yo creo que los tríos no son más que otra característica de la protagonista. Es tan hermosa y tan inconsciente de su belleza que eso la hace más perfecta aún; tanto, tanto que toooodooos se enamoran de ella. Es deseable y eso mola, ¿no?

    Siento la extensión de este comentario, pero puestos a opinar... ^^

    ResponderEliminar
  2. Estoy totalmente de acuerdo con tu opinión, Veritas. Porque ya no sólo hablamos de tópicos sino de lo que significan y las ideas que transmiten. Los "adultos" en nuestras lecturas somos capaces de analizar de forma objetiva lo que leemos y desde un punto de vista más crítico, sin embargo alguien más joven (salvo escepciones) tienen a estancarse en la superficie. Como bien dices, en muchas ocasiones, los patrones a seguir no son los más adecuados ni recomendables.
    Lo que transmite el carácter la protagonista prototípica es realmente preocupante. Primero por esa tendencia retrógrada y ese empeño por desvalorar sus propias actitudes. Necesita un hombre sí o sí, y a poder ser perfecto en todo y hasta guapo.
    Otra cuestión que siempre me llama mucho la atención es "la transformación del patito feo". Este tipo de protagonistas no son conscientes de que son hermosas hasta que llega otra que las maquilla y las pone guapas. Y este tipo de escenas las he leído ya en varias novelas. Personalmente me ponen mala, pero lo peor es el mensaje: Seguro que en el fondo eres guapa... Y todo el mundo sabe que aunque la mona se vista de seda mona se queda.
    En definitiva, que no son modelos a seguir, ni mucho menos, tanto los femeninos como los masculinos y por desgracia se repite constantemente en series juveniles y películas. ¡Estamos rodeados! No me extraña que muchos jóvenes anden tan confundidos.

    ResponderEliminar
  3. Yo tengo que reconocer que leo otro tipo de cosas, pero no tengo ningún prejuicio a la hora de abrir un libro. También es cierto que ahora leo muy poco porque he decido centrarme en la creación de mi historia que es, una historia de hechicería con adultos. Ahora mismo, estoy leyendo Mihai, de nuestra Infectada X, y plantea la historia con personas adultos, tanto que tienen más de doscientos años.

    El esquema suele ser el mismo y se repite no solo en la literatura, ¿cuántas películas tienen el esquema de chico guapo conoce a chica guapa por la casualidad más absoulta, empiezan la relación, se pelena por gilipolleces y luego son felices por siempre jamás? Pero quizá en ese esquema, se escondan frases o escenas que merecen ser descubiertas. Quizá, puede que quizá.

    El tema de los libros al ser un negocio más, irá enfocado irremediablemente al público que más consuma. Y ese parece ser el adolescente, que demanda historias que ellos mismos sueñan vivir. Hay personas de corta edad que tienen un grado de madurez impresionante, pero la inmensa mayoría sueñan conque un hombre lobo y un vampiro se peleen por ella. Y los chicos quieren encontrar a esa chica que se escude en su protección, porque ellos se creen maduros y fuertes para proteger a la chica, en principio, de sus sueños. Personalmente, tengo la costumbre de abrir un libro por azar, y si la vigésima página no me ha enganchado, lo cierro. ¿Para qué perder el tiempo? Y realmente el "Tengo deciséis años y esta es mi historia" no es algo que me eche para atrás, sea considerado juvenil o no, nunca me han convencido los géneros ni el público, a mi me interesan las historias, y eso es lo que busco.

    No sé si la tónica cambiará, lo mismo el día menos pensado las chicas que suspiran por los vampiros, lo hagan por los hombres sapo, y los personajes cambien, pero sinceramente, dudo que la catalogación de obra en edades y públicos continuará, porque quizá, hay gente envidiosa que no tiene éxito y son críticos y tratan, con estos conceptos, desprestigiar al tipo que sí le sonríe la suerte. Es todo algo más complejo.

    Un besito Laura, y espero que tus obras no sean catalogadas de juveniles o de lo que sea, porque son historias que te hacen pasar unos ratos estupendos, que de eso se trata.

    ResponderEliminar
  4. Mucho me temo que las etiquetas son inebitables. Eso no es malo, como tampoco se puede desprestigiar a un género o a ciertos autores por escribir infantil o juvenil. A mí me parece un género marvilloso y que además cuenta con muchísimos aficionados, no sólo jóvenes.
    La cuestión es hacia dónde se dirige el género y qué tendencias está siguiendo o seguirá. Por suerte hay muchas novelas juveniles que se desmarcan por completo y son, además, geniales. Últimamente he leído algunas fabulosas, que por cierto son de autores españoles. Para que luego digan que aquí no se hace literatura juvenil de calidad.

    Siempre he dicho que lo importante es cómo se cuentan las cosas, de hecho se puede contar la misma historia de mil formas distintas. Lo que vengo a reivindicar es precisamente la falta de ésto y que se siga el mismo patrón una y otra vez sin ningún cambio significativo. Realmente en este tipo de historias lo que varía es el escenario y las situaciones pero la base es siempre la misma. Eso es lo que me aburre.
    ¡Un poquito de por favor!

    Y sí, Juanjo, mis historias, al menos las que llevo publicadas, las catalogan de juveniles aunque no lo sean tanto. Es lo que tiene mezclar conceptos, que luego la gente no sabe dónde emplazarte XD

    ResponderEliminar
  5. Yo no estoy tan cansada de los triángulos amorosos como de las protagonistas en sí. Y lo que ya amosca del todo es que, al final, todas tengan unos poderes ocultos que las conviertan en el factor determinante de la resolución del problema gordo. Me entran ganas de gritar desde el principio: "la respuesta seguro que está en tu interior, so tonta!".

    De todas formas, siempre encuentras sorpresas y siento que hay una cierta tendencia a cambiar este tipo de protagonistas tan de moda desde la sra. Meyer. Por ejemplo, tú misma mencionas Los Juegos del Hambre. Pese a que Katniss no me acaba de caer del todo bien, no es una desvalida. Y luego está Rose, de Vampire Academy, que tiene una personalidad arrolladora (y una lengua afilada y espontánea que la meterá en algún lío que otro).

    De todas formas, estoy en una fase en la que he dejado un poco de lado las novedades, aunque intento mantenerme informada de ellas (bueno, en vacaciones he pasado un poco del tema!!). Estoy leyendo cositas que tengo pendientes desde hace años y para las que no encontraba tiempo. Por ejemplo, Asimov (uffff!). Esto va bien para el bolsillo también, jeje.

    Esta entrada ha generado comentarios muy suculentos! No he entrado al debate sobre algunos aspectos porque a la hora de la siesta no puedo pensar tanto, quizá en otro momento :p Un beso enorme y... vaya parrafada XDDD

    ResponderEliminar
  6. Para gustos están los colores hechos, o como diría el sargento de un amigo mío: los gustos son como los culos, cada uno tenemos uno propio.

    La verdad es que esta literatura pseudo juveni romántica siempre ha existido, pero hoy en día si que parece estar en auge, dejando de lado otro tipo de motivaciones, que quizá, según gustos nuevamente, pueda ser más estimulante para el intelecto juvenil.

    Libros como La llamada de lo Salvaje, Colmillo Blanco o incluso, aunque parezca tonto, Los recreos del Pequeño Nicolás y toda su colección, ya no llaman la atención de unas niñas (por que suelen ser lectoras femeninas) que cada vez quieren crecer antes. Creo que simplemente se escribe lo que hoy en día más se demanda, y si mezclas un caracter pseudo sexual y de amores imposibles, triángulos, cuartetos y la hija del vecino, mucho mejor.

    Creo que realmente los escritores se ciñen a lo que creen que puede tirar y pueden claramente vender, y es una pena, por que a saber cuanto talento hay desperdiciado en crear vampiros brillantes que pueden egendrar niños y hombre lobos sin camisa que no son capaces de acabar con su archienemigo el vampiro. (Sí, todos sabemos a que hago referencia).

    Quizá, la juventud, sobre todo femenina, necesita abrir los ojos un poco más y escapar de nuevo de ese mundo que se está creando alrededor nuestro, como mujer que soy, de que la vida es amor, triángulos y machos machotes. Un poco de Julio Verne o Locvecraft, podrían hacerles abrir los ojos, pero por desgracia, creo que es la sociedad quien está creando de nuevo estos clichés que se reflejan en la literatura adolescente de este tipo.

    El amor y su temática es buena cuando se sabe desarrollar con gusto y novedad, pero a mí, ya me cansa ver siempre lo mismo.

    ResponderEliminar
  7. "Luego llegan las dudas, de si quiero a este o si quiero al otro, y la pobre chica de 16 años vive en una encrucijada constante mientras es perseguida por demonios, vampiros o por una nube tóxica".

    Esa frase me ha encantado. La verdad es que tienes más razón que un santo. Yo estoy más cansada de las protagonistas "idiotas" que de los triángulos, ya que esto es algo que se estila desde hace mucho... Supongo que para las chicas jóvenes el que a la protagonista le persigan dos chicos les sube la moral en plan: "si ella puede, que es medio boba, yo también".

    El ejemplo más claro y actual es el de Crepúsculo, novela que no trago precisamente por lo imposible de la existencia de ese tipo de personas y los topicazos y el intento de adoctrinamiento. Que se conseguirá en algunos lectores y en otros no, pero directamente eso me suele escamar mucho.

    En fin, está claro que algunos libros en ciertas edades pueden causar confusión... Pero supongo que con el tiempo esto se tiene más claro.

    ¡Un saludo!

    ResponderEliminar
  8. Deméter lo de los culos me ha encantado jajajaj XD

    Hay que dejar claro que los triángulos amorosos sí que molan y dan mucho juego si se saben llevar bien. La cuestión es ese empeño de contarlo siempre de la misma forma y con los mismos personajes. Ya puestos se deberían crear fichas con modelos de personajes para que todos los escritores las compartamos y nos ahorremos trabajo. Sólo tendríamos que cambiarles el color del pelo y los nombres.

    ResponderEliminar
  9. la verdad admito que estas novelas me encandelillan, pero no logran dejar un recuerdo en mi de ningun tipo. Por eso creo que prefiero gastarme mi dinero en Oscar Wilde, Tolkien, Allan Poe y Gabriel Garcia que en la literatura juvenil.

    ResponderEliminar
  10. Hola Laura, hoy no vengo como C.C. si no como yo mismo. Yo creo que la historia es siempre la misma, chico conoce chica, chico pierde chica y chico recupera chica. Con sus variantes de edades, lugares, ambientes...Pero ¿Qué ocurre? Se ha encontrado una fórmula recurrente que encima funciona, se escribe y se vende bien más de lo mismo. Es una moda que perdura más que nunca. Y yo veo que curiosamente en un mundo como en el que vivimos, en el que la comunicación es tan amplia y la información tan al alcance de nuestras manos que a la juventud de hoy el árbol no deja ver el bosque literario que hay detrás, todos leen lo mismo y parece que no hay otra cosa que leer.

    ResponderEliminar
  11. Jajajajajajajajajajajja, Laura, me he partido de risa con tu resumen del tópico, jajajaja. ¡Es verdad, son así todos! Está claro que es lo que vende, pero es cierto que cuando llevas unos cuantos te das cuenta de que es de lo más repetitivo...

    En fin, me reincorporo a la blogosfera después de mi tiempo de ausencia.

    ¡Besitos!

    ResponderEliminar
  12. Pues yo no estoy leyendo mucha literatura juvenil, justamente por eso, es que ya me aburre un poco, siempre es lo mismo, la aventura y el amor y el beso final y la escogida que no sabe que es la escogida y la bruja con más poderes de los que ella piensa y el chico sexi y ....baF

    ResponderEliminar
  13. Me reincorporo yo también a la blogosfera después de estra sin internet más tiempo de lo que me gusta. Besitos Laura.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...